sábado, 28 de junio de 2008

LOS FALLIDOS SUEÑOS DE UNIDAD

Ha sido difícil escribir en estos días. El entorno abruma de tal manera que paraliza.
Bolivia ha estado en el ojo del huracán desde hace tiempo. Como ya se anotó, el comienzo de la vida republicana de este país es similar al de las jóvenes repúblicas americanas en el siglo XIX. Pero, ¿cuál es su particularidad? ¿Qué rumbo tomaron sus convulsiones y qué consecuencias tuvo esta época en la situación actual de Bolivia?
En la época del apogeo de la plata, este territorio, denominado Alto Perú, perteneció a la órbita de Buenos Aires pero el bloqueo de Inglaterra al comercio del mercurio, elemento esencial en la minería, hizo decaer esta actividad, y por tanto dejó de ser importante para Buenos Aires. Este hecho marcó un rumbo diferente para Bolivia y explica la presencia de Bolívar para la época de la independencia. Inicialmente se denominó República Bolívar y rápidamente cambió su nombre al que hoy conocemos. Recordemos que allí se expidió la célebre Constitución Boliviana en 1826, que instauró la presidencia vitalicia. Su primer presidente fue el Libertador Simón Bolívar pero el Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, asumió primero por delegación y posteriormente fue el presidente constitucional. Su misión fue la de organizar al Estado y modernizar las costumbres. Para ello dividió el territorio en cinco departamentos: Chuquisaca, La Paz, Potosí, Cochabamba y Santa Cruz; reglamentó la educación y realizó el primer censo, entre otras acciones. Pronto surgió la oposición de la iglesia católica, que no estuvo de acuerdo con las normas sobre educación. Sucre fue herido y para no ahondar la división del país se marchó a Ecuador, pese a haber sido nombrado presidente vitalicio. En 1828 Bolivia fue invadida por los peruanos y tras el Tratado de Piquiza fue depuesto el Mariscal Sucre. En 1829 asumió la presidencia el Mariscal Andrés de Santa Cruz Villavicencio y Calaumana. Bajo su mandato se expidieron dos constituciones y propició la creación de la Confederación Perú-Boliviana, en un periodo considerado de auge económico y social. Sin embargo, la Confederación despertó la resistencia de Argentina y Chile, que entraron en guerra contra Bolivia en 1837. Se logró el retiro de Chile, pero luego Chile y los peruanos contrarios a la confederación vencieron a Santa Cruz y en 1839 disolvieron la Confederación. Nuevamente entran en guerra con los peruanos. En 1842, tras la última contienda con el Perú y la firma del Tratado del Puno, comenzó el declive de Bolivia, cuyo signo de inestabilidad política será característico hasta el siglo XXI.
Tristemente, los latinoamericanos no hemos entendido la necesidad de la unidad.

5 comentarios:

Mädy Fuerbringer Bermeo dijo...

¡Mi queridísima Juana Azurduy del siglo XXI, Flor del Alto Perú!

El neoliberalismo trastoca cada día más en pesadilla el sueño del crear el "nosotros", de ver a la alteridad con los mismos ojos con los que me veo.

Todo intento de aportar algo en esta tarea titánica es maravilloso.

Saludos a todos los compañeros de esta gesta heróica. Los tiempos han cambiado, con ello las formas de lucha.

Mädy Fuerbringer Bermeo dijo...

Hola Lucinka!

En este momento no es Mädy quien lo dice sino yo.

¡Qué maravilla que puedas disfrutar esta extraordinaria aventura! ¡Me encantaría ir contigo a ese país que vive un proceso de transformaciones socio-políticas tan importantes no sólo para Bolivia sino para el continente y el mundo!

Les deseo la mejor de las suertes, sin lugar a dudas que se van a enfrentar a muchas sorpresas, agradables y desagradables, pero de todas obtendrán grandes enseñanzas.

Soy mexicano, me dedico a la música andina, fundamentalmente la boliviana. Algún día también caminaré por esas alucinantes tierras.



Jaime Domínguez Pérez

Lucinka dijo...

Gracias Mády, me encanta y me haces un honor al participar en este blog en el que voy a ser la administradora pero que es de tod@s, por eso estoy segura que nos regalarás no solo tus comentarios sino una crónica. Eres una mujer universal y por eso tus comentarios serán enriquecedores.

Lucinka dijo...

Jaime, muchas gracias. Que bien contar con un músico conocedor de la música andina y en particular de la boliviana. Pienso que el tema de la cultura se debe asumir para tratar de establecer los elementos de identidad de Nuestra América, en términos de Martí. En estos momentos en que se habla de secesión, tu nos podrías responder a la pregunta de si la música andina es un elemento de identidad del pueblo boliviano. Quizás este es un punto fundamental en la tragedia es este país. Se independizaron de los españoles, Sucre dividió el territorio de acuerdo con la concepción francesa de la época, pero casi ninguno de los próceres pensó en la cultura. Talvez puede ser una explicación a los fracasados intentos de unidad en Latinoamérica.

%EsPeRaNzA% dijo...

Lucinka:
Le quiero decir que desconocía ésta parte histórica de Bolivia que identifico con la historia de México que es tan importante.

Su flor es muy bella y sus colores dan una luz de esperanza entre tantos cambios muchas veces difíciles de enfrentar.

Soy Psicóloga y ojalá que algún dia nos conozcamos en persona.
Hasta pronto.